El sábado pasado empezó como cualquier otro fin de semana, cualquier otro fin de semana maravilloso debería añadir. Por la mañana fui a prácticas de Reiki y por la tarde Ethan, Maudili y yo nos fuimos al CosmoCaixa. Ethan lo ha visitado muchas veces pero cada vez que vamos mi niño descubre algo nuevo. Sus ojitos descubren algo diferente cada vez. Me da su mano y camina confiado. Maudili jugó con él y mi niño rió mucho con las bolas de corcho flotantes. Fue una tarde fantástica que Ethan coronó jugando al fútbol en la plaza del Cosmocaixa con unos niños que no conocía de nada pero con los que conectó en seguida.
Volviendo a casa, en el coche, escuchábamos nuestras canciones. Ethan juega a otorgar una canción a cada persona que es importante en su vida: "Volver a empezar" es la canción de mi hermana Alba, "Bendita tu luz" es la canción de nuestra Maite de la ONCE... llegábamos a casa cuando el sonó el tema "The man who can´t be moved" de Script. Inmediatamente pensé en Javier, mi querido Javier. Dentro de unos días se cumplirán dos años de su muerte y su recuerdo sigue siendo tan doloroso como si hubiese ocurrido ayer. Ethan lo sabe; mi pequeño hijo sólo tiene que mirarme y adivina mis pensamientos.
-¿De quién es esta canción mamá?. me pregunta con su deliciosa voz infantil.
-Ya lo sabes tesoro... del primo Javi... es su canción.
-¿Dónde está el primo Javi mami? ¿está en el cielo o en casa?
-Ya lo sabes...-concluyo rehuyendo tener que decir en voz alta que mi primo ya no está con nosotros. Cuando enuncias algo en voz alta cobra un sentido diferente, ya no hay marcha atrás... se hace real, palpable... inevitable.
-Quiero que me lo digas tú- me desafía con un dulce sonrisa. Yo sé lo que quiere: Ethan quiere que diga que Javier se ha marchado, que lo acepte... como lo ha hecho él.
-Javier está en cielo- enuncio por fin con voz temblorosa- y en ese instante, me siento algo mejor. Un pequeño pasito.
Domingo era el cumpleaños de mi padre. Pese a los problemas y las discursiones con Laura fue un día bonito y emotivo. Ethan, mamá, papá, Xana y lo pasamos muy bien y mi padre sopló una vela en forma de interrogante regalo de mi hijo.
Lunes hemos ido al Museo Marítimo a ver la exposición itinerante del Titanic. Ethan está completamente fascinado por la historia del barco. Lleva días dándole vueltas a la idea de cómo podía haberse salvado más gente. Mi pequeño opina que los botes deberían haber estado más llenos y mucha gente más se habría salvado. Y me pregunto yo: si mi hijo, de cuatro años, ha llegado a semejante conclusión ¿por qué se ahogó tanta gente? ¿es que nadie lo pensó? y es más, ¿cómo es posible que haga apenas unas semanas haya ocurrido lo mismo con el barco "El Concordia"? definitivamente el ser humano es el animal que tropieza dos veces con la misma piedra (o tres, o cuatro...).
A nuestra excursión de esta tarde nos ha acompañado mi amiga Raquel y su preciso hijo Hugo de tres añitos. Ethan y Hugo han conectado en seguida y han pasado una tarde fenomenal.
Y no podía cerrar esta entrada sin dar una gran noticia: Ethan va comenzar clases de violín la semana próxima!! resulta que Víctor, un compi de Reiki, quedó completamente cautivado por Ethan hace dos semanas cuando mi pequeño llegó a recogerme al final del taller de introducción al budismo. Víctor es profesor de violín para niños en el corservatorio de música de Barcelona. Ayer Víctor me propuso esto y hoy hemos hablado y acabado de concretar: Víctor dará clases a Ethan y yo le haré Reiki o metamórfica.... gracias al Universo por hacernos a Ethan y a mi este maravilloso regalo ¡Entre el ballet y la música mi hijo es un artista!!



Gracias Sandra.... Siempre me emocionas con tus escritos... Ethan es maravilloso... Y tu una afortunada de que te haya elegido como mama...
ResponderEliminar