Me llamo Ethan, tengo cinco años y os voy a decir un secreto: soy
feliz.
Me encanta reír, me encanta correr
y me gusta mucho jugar al fútbol. Voy a ser portero y ya soy muy bueno. También
me gusta mucho bailar y el color rosa. Y el amarillo y el azul y el negro.
Todos los colores del arco iris. Me encantan las fotos que mamá me enseña sobre
los cristales de agua, me gustan los que se forman con las palabras amor.
Reconozco los sentimientos o imágenes por la forma de los cristales, sé que si
son cristales brillantes reflejan amor, ternura, calma. Sé que los árboles
hablan si les dejamos que hablen.
Me gusta mucho nadar en la piscina
pero no me gusta nada ir a la playa; la arena me fastidia, el mar me
mareaaaa... el sonido me pone nervioso. El sol me deslumbra debido a la
fotofobia, mis ojitos son muy sensibles. Mi mami me explica que mis ojos son
especiales, dice que tengo unos hermosos y expresivos ojitos de un color
imposible.
Me encanta ir al colegio porque
estoy aprendiendo a leer, aprendo letras cada día. Me gustan las letras y los
números. Aprendo como todos los niños, soy curioso y pregunto todo lo que
me interesa. Sé muchas cosas de los planetas y las estrellas... sé cosas de los
ciegos. Una persona ciega lleva palo o perro, porque es una persona que no ve
nada... o casi nada... como yo. Yo llevo gafas desde que era un bebé porque no
veo muy bien... bueno la verdad es que yo no veo mucho, pero aunque mis ojos no
ven bien digo cosas muy interesantes.
Puedo enseñarte muchas cosas. Sé
que el Reiki es amor y puede curar todas las heridas. Me encanta la magia.
Soy una niño normal con una
discapacidad pero no soy un discapacitado o un minusválido. Mis ojos oscilan de
un lado a otro todo el tiempo, no puedo fijar la vista en nada. También mi
cerebro percibe las cosas de forma diferente, soy extremadamente sensible.
No hablé nada hasta que cumplí dos
años. Ahora hablo muy bien, tengo una dicción muy buena, tanto que a veces me
dicen que hablo como un viejecito. Me gusta mucho hablar y que me escuchen.
Cuando alguien habla conmigo
necesito que se pongan a mi altura y que me miren. Es importante para mí que
hable claro pero no excesivamente alto. Los ruidos fuertes me molestan
muchísimo pero estoy aprendiendo y ya no me asustan tanto.
Cuando no conozco un sitio, a
menudo tengo miedo y me siento inseguro. Eso provoca que me sienta mal pero a
veces no puedo expresarlo. Los sitios grandes, el mar, los sonidos envoltes...
me abruman y me ponen muy nervioso porque no puedo ver de dónde vienen.
Ahora que empiezo a explicarlo me siento mejor y más seguro. ¡Soy
muy divertido explicando mis cosas!
Me cuesta, algunas veces, expresar
lo que siento, pedir ayuda o explicar a mi maestra o a mamá las cosas que me
molestan. No soporto que me quiten las gafas, la música fuerte, niños llorando
o el sonido de la batidora. Mamá me ha explicado que debo explicar cuando me
duele la tripa o me sienta enfermo. Mamá me ha explicado que nunca puede
saber si tengo fiebre porque nuestros termómetros no funcionan, todos los
termómetros que pone en mi cuerpo se "vuelven locos" y dejan de
funcionar.
Soy muy muy sensible. La
información llega a mi cabeza; igual que a todas las cabezas. Y no para, no
para, no para... todos esos estímulos llegan sin cesar y a veces necesito más
tiempo que los demás para entender y sentirme confiado. No desconecto, no me
marcho a ningún sitio, no "paso de todo y voy a mi bola", "sigo
aquí, en el mundo, no en mi mundo" (gracias a Erik por enseñarme esta
valiosa definición).
Cuando algo me gusta quiero
repetirlo una y otra vez. Y otra y otra. Repetir las cosas me da seguridad, y
es mucha la que me falta, porque mi vista no es buena y muchas veces hago las
cosas por intuición o porque ya lo he aprendido, no porque realmente
lo vea. Por eso tampoco me gustan los cambios, yo soy muy feliz con mis
rutinas. Necesito que me adelantes los cambios, necesito mucho tiempo para
asimilar las cosas porque los cambios me aterran.
Por ejemplo me gustan muchos los
trenes, los autobuses, los tranvías y los metros. Me encanta hacer filas largas
y largas con mis cochecitos. También me encanta hacer series y ordenarlo todo
por colores o por tamaños.
Me encanta la magia, tengo una
varita de Harry Potter que hace lumus y me gustaría que
Hermione sea mi novia.
Pero por encima de todo lo que más
me gusta es jugar, jugar y jugar con mis amigos.
Puedo hacer absolutamente todo lo
que me propongo; cada día es un éxito.
¿Te digo un secreto? SOY FELIZ.
Palabra de Ethan.
Sencillamente impresionante... me ha emocionado.
ResponderEliminarGracias por compartilo conmigo.
Eres una gran mami, pues un hijo lo dice todo de una madre y tu hijo tiene mucho que decir.
Un besote