Ethan ha vuelto a demostrar su generosidad, su bondad... al mismo tiempo que me ha dejado atisbarla grandeza de lo que está por venir.
Hace no más de diez días, Ethan comenzó con una fiebre terrible que me obligó a hacer una visita de urgencias en el Hospital de nens de Barcelona: escarlatina. Fue un día muy complicado, una semana muy extraña, muchos sentimientos encontrados, mucha fiebre y días largos y agotadores... pero Ethan ha salido fortalecido, una vez más, de esta nueva prueba.
Pese a que estaba malito, Ethan tomó su medicación contra la fiebre y quiso bailar. El lunes 17 se celebraba el festiva de ballet y mi pequeño ángel quiso participar. Fue una tarde maravillosa, llena de amor, llena de encanto... y yo no podía dejar de sonreír mi corazón henchido de orgulloso por el único bailarín de la clase: Ethan, enfundado en sus mallas negras, con sus diminutos zapatitos de ballet y su mejor sonrisa saltó al escenario para deleite de su madre y de sus abuelos que lo recibieron con la mayor de las ovaciones.
El sábado siguiente fuimos con Raquel y Hugo a su cole para una fiesta muy navideña donde los peques podrían dar a los pajes sus cartas de Reyes. Ethan quería ir porque le encanta estar con nuestros amigos Hugo y Raquel pero se mostró nervioso y expuso que él quería marcharse justo cuando debíamos entrar. Todas las situaciones nuevas le ponen muy nervioso, tanto que se muestra caprichoso e irascible. No sé qué tanto por cierto corresponde a la falta de visión o a lo que algunos médicos llaman "rasgos autistas". Pacté con mi hijo que nos quedaríamos allí unos minutos y luego, si seguía sin estar cómodo, nos marcharíamos. Pero no hizo falta, Ethan encontró a unos niños jugando al balón en el patio del colegio y se unió a ellos sin más.
Eso sí, fue el único niño que, pese a haber estado en una cola de más de media hora para ver a los pajes, no posó con ellos ¡no quiso ni acercarse!!
Pero el regalo más estupendo me lo hizo la tarde de Nochebuena ¡hemos ido al CINE!! Raquel y Hugo nos invitaron a ir con ellos... pero no coincidíamos en horario así que finalmente fuimos Ethan y yo solos ¡increíble!¡maravilloso! le pregunté si quería ir al cine, así, como si tratara de algo normal para él, y ¡me contestó que si!! yo no cabía en mi misma de gozo... nuestro último intento fue con los pitufos hace mucho más de un año... y la experiencia fue dificililla para Ethan y cuando salimos de allí me espetó que no volvería al cine nunca!! pero Ethan crece, madura, evoluciona, en definitiva, se supera cada día y la tarde más bonita del año, me sonrió (tragó saliva), asió mi mano y juntos caminamos por la alfombra roja... de nuestros sueños. Muchas gracias Ethan por haberme elegido como mamá.


Querida Sandra,
ResponderEliminarGracias por tu precioso relato. Ethan es sin duda un ser excepcional... Tienes muchas razón al decir que Ethan ha salido fortalecido de su fiebre... ya que para eso sirven los procesos con temperatura... Son puntos de inflexión en los cuerpos de los niños, que hacen que crezcan no solo físicamente, sino que integran parte de su alma e información. Bendita sea la fiebre porque gracias a ella los niños se limpian y abandonan patrones negativos incluso de vidas pasadas y eso es maravilloso.
Os deseo lo mejor para 2013, que sin duda, va a ser un año lleno de cambios y "fiebre"
Un besito y ya sabes donde estoy para lo que necesites. Abrazos.
Cristina.