Mi pequeño gran artista se ha dibujado a si mismo, a mi modo de ver, reflejando su increíble fuerza vital, su optimismo, su inteligencia y su modo de comprender e interiorizar el mundo.
Este año me ha preguntado por la fiesta de Sant Jordi, tan importante en Catalunya. Le he explicado la curiosa tradición de esta festividad y el por qué se regala una rosa a las chicas y libros a los chicos. Ethan saboreaba un trocito de chocolate y sonrió por encima de su golosina:
-Mamá, te quiero tanto que te voy a regalar una rosa.
Le abracé con todo mi cariño y le besé agradecida por sus palabras:
-Mamá te regalará un libro para Sant Jordi.
-¿De qué?
-Pues no sé... ¿de Caillou, de...Jelly Jam?
-De fantasmas buenos mamá, de esos que dan sustos pequeñitos y dan miedo pequeñito.
-De acuerdo cariño...
