El viernes pasado, 05 de octubre de 2012, mi angelito ha cumplido cinco años. Llevábamos más de un mes con las preparaciones para su fiesta. Ethan quería que su fiesta fuera con la temática de Halloween y yo me esforcé al máximo en cumplir su deseo. Compré decoración para el evento, hice tarta de boniato y chocolate cubierta de fondant calabaza y aterradoras brujitas de azúcar y creé unas invitaciones acorde con la temática.
Aquí vemos a Ethan, feliz y radiante, al lado de la tarta que hice para él y sus más de veinte invitados a la fiesta. Más que una fiesta infantil aquello se convirtió en un acontecimiento social y me encanta. Me encanta porque, por primera vez, empiezo a ver mis propios logros (los de mi hijo los aprecio a diario y le hago partícipe de ello) y observo en Ethan a una personita feliz, alegre y con una autoestima fantástica. Ethan es, a sus cinco años, un niño despierto, vital, transparente y cariñoso, un niño que posee múltiples recursos y que vive una vida rica y plena. Perdón antes he hablado de mis logros, y son claramente los suyos...
La fiesta fue muy bien, muchos regalos, muchas risas y mucho chocolate. Ethan confiesa que el regalo que más le gustó fue el telescopio para ver estrellas que le regalaron Hugo y Raquel lo que más le ha gustado.
El sábado por la mañana nos fuimos a Diagonal Mar a encontrarnos con el padrino para jugar una partidita a los bolos. Ethan explica a todo el mundo que es un profesional de este juego... y la verdad es que nos ganó a su padrino, a su amigo Hugo y a mí, así que sí, claramente el niño tiene razón. Sergio regaló a Ethan unos bonitos zapatos por su cumpleaños.
Por la tarde, Ethan comenzó en un esplai del barrio llamado "El Forat". Es un espacio llevado por unos jóvenes muy sanos y muy dedicados, antiguos miembros de este mismo esplai, que este año incorporan a los pequeños de cinco años a su cantera. Yo di la voz por la clase de mi hijo y se han apuntado casi todos los niños amigos de Ethan así que, se quedó muy feliz y apenas tuve que convencerle. De hecho, y esto lo encuentro muy positivo, es la primera vez que Ethan se inicia en una actividad y es él quien insiste en ir y no soy yo quien tiene que explicarle las maravillas de la actividad en cuestión por adelantado. Aquella mañana le recordé que iría al esplai y esto pareció gustarle mucho. Maduró él solito la idea en su cabecita y me estuvo recordando todo el día que esa tarde iríamos al esplai (para que no se me olvidara). Estoy súper feliz con esto porque Ethan, de entrada, se niega a todo lo nuevo, y el hecho de ser él mismo quien decidiera ir a un sitio que sólo conocía por referencias mías es un avance grandioso. Es un mega campeón.
La nota negativa la puso una aparatosa caía en el parque, a la salida, cuando iba a toda velocidad con su patín nuevo. Había comenzado a oscurecer y mi angelito, simplemente, no vio el banco y se chocó frontalmente. En seguida le apliqué arnidol y a los pocos minutos se le había olvidado... gracias Montse, mamá de Marina, y a Rosi, mamá de María, por ayudarnos en esos momentos.
Por la noche mi prima Patry y su pareja vinieron a verle y traerle un regalo. ¡Gracias! Mi hermana Alba intentó hablar con él por teléfono... sin éxito. "Estoy ocupado" contesta siempre que ve un teléfono cerca. ¡y eso que adora a mi hermana pequeña! Gracias Alba.




